DINOSAURIOS

NIGERSAURUS

Viernes, Noviembre 16th, 2007

Un grupo de paleontólogos anunció este jueves el descubrimiento de la “vaca” de la época Mesozoica, un dinosaurio de cuerpo frágil y con más de 500 dientes que segaban vegetación a ras de suelo en lo que actualmente es el desierto del Sáhara.


Se trata del Nigersaurus, un animal del tamaño de un elefante, pero con huesos finos, algunos de los cuales sólo tienen el grosor de una pluma.

Su morfología pone en tela de juicio la visión tradicional de sus parientes más famosos, los diplodocus norteamericanos, que han sido retratados como el equivalente en dinosaurio de las jirafas actuales: mastodontes de largos cuellos que comían hojas de los árboles.

El Nigersaurus es la primera especie de dinosaurio que ofrece pruebas inequívocas de que se alimentaba únicamente de vegetación a ras de suelo, según dijo Jeff Wilson, uno de los científicos que lo descubrió.

Wilson cree que la imagen tradicional de los diplodocus con sus largos cuellos elevados y su cabeza mirando al frente, como el monstruo del lago Ness, es errónea y que éstos también, como el Nigersaurus, apenas levantaban la cabeza de la tierra.

Esa es una de las lecciones de este extraño animal, que vivió hace 110 millones de años y cuyo pariente más cercano es un dinosaurio aún sin bautizar encontrado en 2001 en Salas de los Infantes, en la provincia española de Burgos, según Wilson, un profesor de la Universidad de Michigan.

Fuente: 20 minutos 

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  • EL GRAN JEFE

    Miércoles, Octubre 17th, 2007

    Paleontólogos brasileños y argentinos han descubierto, en la Patagonia Argentina, fósiles de una nueva especie de dinosaurio herbívoro que está entre los tres más grandes conocidos hasta ahora.
    692052.jpg

    El futalognkosaurus dukei, como han bautizado al fósil sus descubridores ya que significa “el jefe gigante de los saurios”, fue presentado oficialmente este lunes en la sede de la Academia Brasileña de Ciencia (ABC) de Río de Janeiro.

    El fósil es, además, el más completo de los descubiertos hasta ahora y pertenece al nuevo grupo de titanosaurios (denominado Lognkosauria) exclusivos de la región de Patagonia. La especie encontrada a orillas del Lago Barreales pudo llegar a medir entre 32 y 34 metros de largo, según los paleontólogos, y no comía carne.
    futalongkosaurus.jpg

    Este futalognkosaurus dukei falleció por causas desconocidas y se cuenta con restos bastante completos del ejemplar: cuello, región dorsal y pelvis, así como la primera vértebra de la cola. Según los investigadores, parte del esqueleto del animal habría sido separado por animales carnívoros.

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  • EOCURSOR PARVUS

    Sábado, Junio 16th, 2007

    Un experto en fósiles del Museo de Historia Natural de Londres ha identificado una nueva especie de dinosaurio del grupo de los ornitisquios. El Eocursor parvus era un ‘primo pequeño’ de los Triceratops que vivió en el Cretácico (hace entre 65 y 145 millones de años) y cuya población se calcula en unos 10.000 individuos en todo el planeta. Para los científicos, su estudio podría aportar pruebas concluyentes sobre los orígenes de estos dinosaurios herbívoros.

    A diferencia de lo que ocurre con la mayoría de los ornitisquios, que eran de enorme tamaño y se desplazaban muy lentos, los Eocursor apenas medían 30 centímetros de largo, eran ágiles y extremadamente rápidos, similares a los zorros de hoy en día.

    “Sabemos que los ornitisquios fueron un grupo muy extendido de dinosaurios herbívoros que aparecieron hace unos 220 millones de años, en el final del periodo Triásico”, señaló el doctor Richard Buttler, paleontólogo del Museo. “Sin embargo, contamos con muy pocos fósiles de esta época, y los que hay están muy incompletos, por lo que tenemos muy poca información sobre su evolución. El descubrimiento del Eocursor es de suma importancia porque nos ayuda a rellenar un hueco en la historia lineal de estos fósiles”, matizó.

    Según los científicos, el Eucursor se alimentaba con plantas gracias a su dentadura en forma de hoja, y con la ayuda de una pata inusualmente larga, que le permitía coger ramas. Los huesos de la parte inferior de las patas traseras son mucho más largos, lo que sugiere que eran animales capaces de correr a bastante velocidad para escapar de los depredadores.

    El único fósil que se ha encontrado apareció en Suráfrica en 1993, pero no ha sido estudiado al detalle hasta ahora. Los paleontólogos han encontrado casi todo el cráneo, los brazos, las patas, la pelvis y varias vértebras, lo que convierte a este ejemplar en el ornotisquio más completo jamás hallado del Triásico.

    Los dinosaurios ornitisquios se caracterizan por sus dientes en forma de hoja, adecuados para comer plantas, que además suelen tener crestas y dentículos. El nombre significa caderas de ave, lo que refleja la característica más distintiva de este grupo: sus huesos son similares a los de las aves, aunque estas últimas no pertenecen a este grupo, sino a los saurisquios.

    Fuente: El Mundo

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  • ALOSAURIO

    Domingo, Marzo 25th, 2007


    Allosaurus, traducido como “reptil extraño” en castellano alosaurio, fue un género de dinosaurios terópodos carnosaurios que existieron aproximadamente desde 156 a 144 millones de años, durante el Kimmeridgiano y Tithoniano, a finales del período Jurásico. Es confuso cuantas especies hubieron, muchas han sido propuestas, sin embargo la mayoría han resultado dudosas o transladas a otros géneros. Fósiles de este género, incluyendo esqueletos completos, han sido hallados en Estados Unidos y Portugal, con posibles adicionales especies de China y Rusia, indicando que fue muy variado y habitual en cada continente del planeta.
    El Allosaurus fue un típico terópodo grande, con un tamaño promedio de ~9 metros de longitud y ~3 metros de altura, pesando apenas 2.3 toneladas. Aunque se hayan propuesto posibles especies que alcanzan 12 metros, es aún dudoso si pertenecen a este género o a uno separado.

    El cráneo conocido más grande mide 885 milímetros de largo, sin embargo mayores especímenes demuestran que pudo alcanzar hasta 90 centímetros. A diferencia de otros terópodos, los alósauridos tenían un par de “cuernos” embotados y pequeñas protuberancias óseas, al tope de la cabeza, sobre y delante de los ojos. El cráneo también poseía un largo hocico y amplias fenestras que reducían el peso de la cabeza proporcionando áreas para la atadura de músculos y órganos sensoriales. Sus mandíbulas contenían cerca de 60 dientes afilados con forma de D en borde transversal, los cuales le hubieran ayudado a cazar presas y devorar carroña.


    El Allosaurus era un carnívoro que depredaba sobre una amplia gama de dinosaurios herbívoros con los más variados tamaños. Sus presas podían ser pequeñas, como el Dryosaurus, de tamaño medio como el Camptosaurus o auténticos pesos pesados como el Stegosaurus y varios saurópodos. En estos últimos casos, un Allosaurus que actuase en solitario se encontraba en desventaja, por lo que es probable que sólo atacara a los individuos más débiles de estas especies, crías, ancianos o enfermos. No obstante, no se puede descartar que actuara en pequeños grupos, en cuyo caso sólo los saurópodos más grandes y fuertes, como los Diplodocus, Apatosaurus y Brachiosaurus estarían a salvo de sus ataques. Se ha encontrado de hecho, en los huesos de la cola de un espécimen de Apatosaurus, marcas de dentellada de Allosaurus[22]. Al igual que cualquier otro carnívoro, los alosaurios también consumían carroña cuando se les presentaba la oportunidad, a veces con nefastas consecuencias: el famoso yacimiento de Cleveland Lloyd Quarry, en Utah (Estados Unidos), alberga los restos de decenas de alosaurios, en muchos casos jóvenes, que se vieron atraídos hasta una ciénaga por los cadáveres de dinosaurios herbívoros atrapados previamente allí, y luego quedaron atrapados uno tras otro. Usaban el olfato como principal medio para detectar su alimento, a juzgar por el gran desarrollo de los lóbulos olfativos en comparación con el resto del cerebro.

    En cuanto al método de caza, es muy probable que prefiriesen la emboscada. Aunque podían alcanzar grandes velocidades, no podían mantener éstas durante una larga carrera, por lo que preferían esperar agazapados en el bosque a que la presa llegara a su alcance. Con sus tres garras prensiles en cada mano, se servían para aferrarse a su presa, mientras que utilizaban sus potentes mandíbulas, capaces de ejercer más presión que las de un cocodrilo, para matarla por asfixia.

    A pesar de que los miembros delanteros eran cortos en comparación a los miembros traseros, estos eran masivos y con garras parecidas a las del águila. El primer metacarpiano de cada “mano” es corto y robusto, y se encuentra girado lateralmente, lo que provocaba que su dedo correspondiente se dirigiese hacia los otros dos al cerrar la mano. El esqueleto del Allosaurus, como otros terópodos, exhibía características de ave, así como la espoleta y vértebras huecas del cuello por sacos de aire.

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  • ALBERTOSAURUS

    Sábado, Marzo 17th, 2007

    Este terópodo carnívoro, de la orden de los Saurisquios, vivió en el periodo Cretácico tardío. Junto a su pariente más cercano, el Tyranosaurus, son considerados hasta hoy como los depredadores más agresivos.

    El Albertosaurus medía nueve metros de largo y tres y medio de alto y pesaba más de tres mil kilos. Tenía una gran cabeza, con una poderosa mandíbula con varias hileras de dientes afilados en forma de sierra, que eran capaz de desgarrar y triturar de un solo mordisco el cuello de sus víctimas.

    Sus largas y musculosas patas traseras poseían tres garras que eran más bien puntiagudas y una cuarta más pequeña, por lo que los expertos suponen que las utilizaba para atacar a sus presas. Las extremidades delanteras eran débiles
    y demasiado cortas, ya que tenían solamente dos dedos con garras funcionales y no tres, como eran el común de los terópodos. Sin embargo, con ellas sujetaba firmemente a sus presas que normalmente eran dinosaurios más pequeños. Pero cuando eran dinosaurios herbívoros, se abalanzaba sobre ellos mientras pastaban.

    Esta imagen pertenece a la garra de la mano de 72 mm. de longitud.

    Las largas patas traseras y la poderosa cola sostenían el enorme peso del cuerpo de este dinosaurio. También, poseía una segunda serie de costillas, bien desarrolladas, en la zona del vientre.

    Una de las posibles explicaciones paleontológicas sobre esto es que estas costillas podrían ayudar a impedir que las entrañas (órganos interiores del cuerpo) se aplastaran por el enorme peso del cuerpo cuando se recostaba para descansar. Cuando se ponía de pie, los pequeños brazos frenaban al cuerpo para que no se deslizara hacia adelante, hasta que asumía la posición bípeda (dos pies).

    Los primeros fósiles de este dinosaurio fueron hallados en Alberta, Canadá, en 1884 por Joseph Burr Tyrrell y más tarde en Montana, EE.UU.

    Los científicos aseguran que el Albertosaurus era un depredador poco veloz por su pesado cuerpo, por lo tanto, la manera de atrapar a sus víctimas era distinta a la de otros terópodos. Este acechaba a sus presas cuando estas estaban despistadas. Una vez situado lo suficientemente cerca, clavaba sus poderosas mandíbulas sobre el cuello y propinaba un contundente golpe con sus poderosas patas.

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  • ALAMOSAURUS

    Lunes, Marzo 12th, 2007


    El Alamosaurus (”Lagarto de Álamo”) fue un dinosaurio saurópodo titanosáurido que vivió al sudoeste de E.U.A. a finales del Cretácico (entre 70 y 65 millones de años). Este dinosaurio fue descubierto en Montana, Nuevo México, Texas, Utah. Los mejores fósiles de este gran saurópodo se han encontrado en las montañas de North Horn, en Utah.EL nombre Alamosaurus viene de Ojo Álamo, la formación geológica en donde fue encontrado

    El Alamosaurus midió 21 m de longitud y 10 m de altura, pesando 27 t, el equivalente a cinco elefantes. Es probable que este gigantesco dinosaurio fuera el último de los grandes saurópodo terrestres. Caminaba sobre cuatro musculosas y gruesas patas. Tenían que ser fuertes para sostener el peso del voluminoso cuerpo. La planta del pie, ancha, se asemejaba a la de los elefantes. Los dedos cortos y gruesos permitían repartir bien su peso. Para el tamaño de su cuerpo tenía la cabeza pequeña, de la que aún no se han encontrado fósiles de ella. Tenía un hocico revestido de dientes finos.
    Durante muchos años los expertos no comprendían como podía masticar todo el alimento que necesitaba para mantenerse vivo, con un cráneo tan reducido y unos débiles dientes, semejantes a tachuelas, hasta que hallaron la respuesta; probablemente el Alamosaurus no masticaba, sino que poseía una molleja con gastrolitos que trituraba el alimento. La molleja es una parte del sistema digestivo de las aves y los cocodrilos. Se encuentra cerca del estómago. Tiene forma de bolsa, y contiene piedras que estos animales tragan a propósito. Las paredes de la molleja cuentas con potentes músculos. La comida llega hasta la molleja, donde los músculos la remueven junto con las piedras, que la trituran. Así, se facilita la digestión. Tenía una cola larga y delgada que resultaba muy útil. Quizá la usara para apoyarse y repartir el peso cuando se incorporaba a fin de alcanzar las hojas más altas.

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  • ACROCANTHOSAURUS

    Viernes, Marzo 9th, 2007


    El Acrocanthosaurus (”Reptil de grandes espinas”), existen dos especies de Acrocanthosaurus, el altispinax y el atokensis, fue un dinosaurio carnívoro que habitaba en Norteamérica a mediados del periodo Cretácico. Tras el hallazgo de varios esqueletos de este dinosaurio en Oklahoma, E.U.A., fue nombrado por los paleontólogos americanos J. Willis Stovall y Wann Langston, Jr. en 1950.

    Este terópodo carcharodontosáurido llegaba a medir hasta 13 m de longitud, 5 m de altura y pesaba entre 3 y 5 toneladas. El Acrocanthosaurus poseía unas largas espinas de 30 cm en su columna vertebral que sugieren que tenía una ondulación o una pequeña aleta a lo largo del lomo. Esta característica pudo funcionar para calentar la sangre con la disipación del calor del Sol.

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